LOS SECRETOS DE LOS CACTUS Y LAS CRASAS

LOS SECRETOS DE LOS CACTUS Y LAS CRASAS

El primer “secreto” del cactus es que es hermano de las crasas y que ambos pertenecen a la familia de las suculentas. Como una buena telenovela, tenemos lío familiar para rato y es que la familia de las suculentas se compone por nada más y nada menos que 8.000 especies diferentes. Eso sí es una familia numerosa y lo demás son tonterías.

 

Aunque sabemos que no se parecen en nada y que más que hermanos parecen primos segundos, esto es porque sus lugares de procedencia han marcado su desarrollo y transformado su evolución como especie por las condiciones climatológicas.

 

Si hay algo en lo que coinciden, es en su habilidad para optimizar sus recursos y ser autosuficientes. Estas plantas son ahorradoras natas ya que almacenan el agua que reciben y la gestionan de forma que puedan llegar a soportar épocas de sequía sin ningún tipo de problema.

Que los cactus y crasas son plantas fáciles de cuidar no es ningún secreto, pero, ¿sabías qué las hace tan independientes? Ya hemos dicho que son capaces de almacenar y gestionar el agua que reciben pero no os hemos explicado cómo lo hacen.

En el caso de las crasas es fácil de intuir al tocar sus hojas carnosas ya que éstas son sus “bolsas” de agua, es más, podrás ver cómo están más o menos dilatadas en función del riego que reciben.

 

Sin embargo, la verdadera sorpresa viene con el cactus y es que este no cuenta con hojas como las crasas, ¿o si? Pues si, lo creas o no los característicos pinchos de los cactus son sus hojas evolucionadas para soportar las altas temperaturas y la escasez de agua en las zonas desérticas donde se han desarrollado.Estas espinas se encargan de recoger las gotas del rocío mañanero y protegen al cactus del sol para que no se deshidrate durante la fotosíntesis.

 

Por cierto, que sepan acumular agua no significa que no haya que regarlas. Son plantas acostumbradas a absorber grandes cantidades para después aguantar la escasez de agua, por lo que hay que regarlas pocas veces pero con mucha cantidad.

 

Dicen que es casi imposible que se te muera un cactus y es que son plantas extremadamente longevas. Depende mucho de la especie y de los cuidados que se le presten pero como dato general podríamos decir que los cactus pueden vivir más de 250 años. Además de ser longevos, también son pesados y es que los cactus en su hábitat natural pueden llegar a pesar hasta 12.000 kilos.

 

Sin duda alguna son plantas únicas y la variedad de cactus y crasas que hay es inmensa, teniendo así gran cantidad de opciones para elegir.

 

Hay que recalcar que aunque hablemos de la misma especie, cada tipo de cactus o crasa tiene sus peculiaridades. No hay que caer en el error de pensar que todos necesitan los mismos cuidados ya que aunque compartan algunos requisitos generales, hay que tener en cuenta sus cuidados específicos.

 

Los cactus y crasas son perfectos para zonas de bajo consumo de agua y teniendo en cuenta que son familia, es muy típico crear jardines rocosos con diversos tipos que aportan variedad de colores y texturas. Otros deciden empezar por una o dos e ir ampliando la familia poco a poco y es que una vez que empiezas es difícil resistirse a no tener más.

 

Si aún no te has adentrado en el mundo de las suculentas te recomendamos empezar por un mix de crasas, un pequeño cactus chamaelobivia, un ferocactus  o un famoso aloe vera.

 

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